La Unidad Ejecutora Municipal (UEM) de Oberá convocó en las últimas horas a los propietarios y representantes de las agencias inmobiliarias locales para repasar los alcances de la Ordenanza N°1.940/2010, que prohíbe la construcción en la ribera de los arroyos, además de presentarles el proyecto de tratamiento de recursos hídricos en el que se está trabajando.

“La idea es trabajar en cadena con todos los partícipes y que cada ciudadano tome conciencia de lo que significa trabajar con los recursos hídricos”, explicó el ingeniero Gerardo Blanco, titular de la UEM, quien argumentó que el proyecto “básicamente surge de un análisis que hicimos sobre la infraestructura que necesita la ciudad para resolver los problemas pluviales, teniendo en cuenta la topografía. La exposición fue para mostrar la importancia y magnitud de este tratamiento”.

“Por suerte tuvimos una respuesta positiva, siempre va a generar algún punto de discusión, sobre todo porque la ciudad venía manejada de otra manera y ahora queremos implementar algo que dará equilibrio”, aseguró.

El principal objetivo del encuentro fue informar sobre las áreas naturales a preservar y sobre la prohibición de construir en la ribera de los arroyos, tal como estipula la ordenanza vigente desde hace diez años.

La propuesta del Ejecutivo obereño a los inmobiliarios es evitar la venta de propiedades en esas zonas y que brinden asesoramiento a sus clientes al respecto.

“El avance de construcciones sobre los arroyos, sin dejar margen en zona de ribera, provoca una pérdida de tierra, de inmuebles y el Municipio debe cargar con ese costo a través de entubados que no sólo son costosos, sino que además ese arroyo se transforma en una cloaca, porque la contaminación sigue”, justificó la ingeniera Florencia Rivas, integrante de la UEM.

“Lo que queremos es cuidar los recursos naturales y cuidar las propiedades. La ordenanza, que está vigente desde 2010 y es necesario que empecemos a aplicarla, establece que se deje una zona de ribera de tres veces el ancho del cauce en su máxima crecida, una franja no menor a 15 metros debemos dejar a cada lado. Se habla de una zona de área natural a preservar, no se puede construir ahí, porque el arroyo seguirá creciendo y avanzando sobre las propiedades”, detalló Rivas.

La importancia ambiental

La ingeniera Florencia Rivas insistió en la importancia y la necesidad de aplicar la Ordenanza 1.940/10: “Necesitamos que los vecinos y profesionales, ingenieros, arquitectos, maestros mayores de obra nos acompañen, que tengan en conocimiento esta norma y la empiecen a aplicar, como así también las inmobiliarias a la hora de vender un terreno. La idea es detectar el problema a tiempo, no intervenir sobre el recurso natural y evitar inconvenientes”.

Asimismo, los integrantes de la UEM Oberá aprovecharon la oportunidad para dar a conocer el proyecto de tratamiento de recursos hídricos en el que se está trabajando y en busca de financiamiento: “Con esta gestión integral de recursos hídricos queremos que no quede sólo en una ordenanza, sino también en la georeferenciación de los arroyos para demarcar qué zona de ribera se debe dejar en cada lote, entre otras cosas, y así prevenir. Lo primero es conocer el perfil de los arroyos y luego el control desde Obras Privadas”, señaló Rivas.

La profesional advirtió que “el mapa hidrológico de Oberá es enorme, tiene arroyos y nacientes por todos lados, por eso es importante que la persona que va a comprar un terreno o va a construir se acerque al Municipio para tomar conocimiento de dónde y qué puede construir en determinado lote”.
Primera Edición.

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